jueves, 29 de enero de 2009

SIEBEN

Pocas cosas se pueden hacer un jueves a las dos de la mañana, excepto escuchar esta maravilla de canción, ponerse un whiskey, y seguir leyendo el Titus Groan de Mervyn Peake (libro acerca del cual mi querido Christopher Lee ha dicho: La imaginería de este libro y esta serie define para mí el término francés de grotesquerie. No puedo compararlo con los films góticos que hice para la Hammer hace cuarenta años. Aquellos eran imaginativos, pero este trabajo tiene todas las emociones posibles: es triste, es tremendamente gracioso, es aterrador, es perverso. No se puede comparar el trabajo de Peake con el de Edgar Allan Poe o el de Bram Stoker. Es completamente diferente. Mervyn Peake inventó un estilo. Es único)

2 comentarios:

hollín dijo...

Cuántos registros diferentes pueden salir de un solo instrumento! Y me gusta cómo canta, cuando le vimos en aquella performance no cantaba.
Que sí que m'ha agradat! i Molt!
Y además parece una persona entrañable, sí, parece majete, : )

PAYMON dijo...

A currarse sus discos ¡Pero YA!